Los mitos sobre la marihuana los escuchamos todos los días. Es conveniente que los conozcamos para estar bien informados sobre el uso de la marihuana en el ámbito médico e industrial. Pero también para saber si su consumo y sus extractos son lo mejor para nosotros.
Los 10 mitos más comunes sobre la marihuana
Los mitos sobre la marihuana pueden venir de diversas fuentes. Las prohibiciones por las que ha pasado la marihuana, influyen. Pero también influye el estatus de legalidad o ilegalidad en nuestro país o nuestras situaciones particulares al respecto.
Vamos a mencionar los diez mitos más comunes que rodean la marihuana para que te formes tu propia idea al respecto. Si consumes marihuana es una decisión personal, pero lo ideal es que lo hagas de manera informada.
Es solo una droga
La marihuana es una hierba que ha acompañado a la humanidad desde sus albores. Que los seres humanos tuviésemos conocimiento de ella tan pronto hizo que pudiéramos sacarle más provecho. Y este provecho no solo tiene que ver con sus efectos psicoactivos.
La marihuana usada para los textiles de la industria de la moda no es el Cannabis sativa. Lo que usa la industria textil son algunas subespecies, como la Cannabis indica y la Cannabis ruderalis, ambas son mejor conocidas como cáñamo. Estas subespecies se caracterizan por un crecimiento más rápido y una menor cantidad de THC.
Estas plantas han tenido una importancia histórica en la industria textil. Tanto así que las velas y las cuerdas de los barcos de Colón eran de este material. Incluso, mucha ropa en el mundo antes de las prohibiciones era de cáñamo.
Antes de la década de los 30’s, el consumo de marihuana no solo era legal en los Estados Unidos. También lo era su uso como textil. Su popularidad se debía a que es más resistente a los cambios de temperatura y necesitar menos agua que otras fibras, como el algodón.
Actualmente, la industria textil está volviendo al uso del cáñamo para hacer prendas ecológicas y más resistentes. También la industria cosmética está aumentando su apuesta en el uso de productos de belleza a base de cannabis. Esto muestra que la marihuana es mucho más que una droga.
Causa adicción

La marihuana, al igual que los opioides, el tabaco y el café, contiene sustancias que pueden alterar el sistema nervioso central. Debido a estos efectos, puede alterar nuestra percepción y conducta de formas bastante evidentes.
Cuando fumamos marihuana, nuestro cuerpo filtra a través de los pulmones la cantidad de THC que llega a nuestra sangre. Pero aun así muchas moléculas pasan al torrente sanguíneo y se filtran por los finos capilares que llegan al cerebro.
Una vez en nuestro sistema nervioso, las moléculas de THC se adhieren a los receptores y modifican nuestra percepción. Si los receptores de nuestro cerebro se acostumbran a funcionar con una sustancia específica, podemos sufrir desbalances químicos que nos causan malestar. Eso es la dependencia o adicción.
Sin embargo, entre las adicciones, la de la marihuana es bastante leve y no se compara con la dependencia física a la cafeína o al azúcar. De hecho, una persona dependiente de la marihuana puede pensar excesivamente en el consumo, pero esto se detiene pocos días después del último contacto.
Hablando de cifras, sólo un 9% de los consumidores de marihuana llegan a desarrollar una adicción. Estas cifras sólo aumentan si los consumidores son menores de 14 años, con lo que las posibilidades pueden duplicarse.
Naturalmente, no te recomendamos que te hagas dependiente de la marihuana. Solo matizamos que la marihuana en sí misma no te hace dependiente de forma instantánea como otras drogas. Para crear una dependencia hay que consumirla de forma excesiva tal como ocurriría como con cualquier otro estimulante.
Es un puente para otras drogas

Este es un mito muy común. Está asociado con la ilegalidad de la marihuana o con su abuso, más no con algo intrínseco a ella. El hecho de que la marihuana sea ilegal en muchos lugares del mundo hace que sus consumidores se muevan en ambientes donde circulan otras drogas ilegales.
El consumo excesivo o abuso también puede aumentar las posibilidades de que el consumidor pase a drogas químicas. Esto ocurre cuando existe un consumo demasiado frecuente o intensivo y se crea tolerancia. La tolerancia puede aumentar la búsqueda de mayores sensaciones y, por lo tanto, drogas más fuertes.
La ilegalidad de la marihuana y el consumo intensivo, sin embargo, no están asociados directamente con la marihuana. La ilegalidad es un asunto político y social, y el consumo excesivo, una decisión personal.
Se ha demostrado en los países que han legalizado la marihuana, que el consumo de otras drogas químicas ha descendido. También, se han reducido los casos de dependencia tras la estandarización de la producción de cannabis con fines recreativos.
A su vez, vale destacar que hay especies de marihuana que contienen una cantidad muy baja de THC. Un ejemplo es el Cannabis sativa ruderalis, la subespecie más usada para crear suplementos o conseguir efectos terapéuticos.
Es cancerígena

La marihuana ha demostrado ser muy beneficiosa para reducir los síntomas asociados al cáncer y a las quimioterapias. Esto se debe a los cannabinoides, sustancias como el delta-9-THC o el cannabidiol (CBD).
Gracias a sus cannabinoides, la marihuana contribuye al alivio del dolor, la inflamación y la ansiedad y las náuseas. Además contribuye a detener la metástasis y fortalece el sistema inmune. Actualmente se han podido aislar los componentes terapéuticos sin producir efectos psicoactivos.
Los componentes derivados de la combustión sí son cancerígenos, pero el uso terapéutico de la marihuana, no incluye la combustión como medio de administración. Al contrario, su administración incluye la ingestión, la inhalación o el rociado sublingual.
El consumo recreativo intensivo es el que más probabilidades tiene de causar cáncer, especialmente en la boca y en las vías respiratorias. Pero esto solo ocurre al inhalar humo de la marihuana o de papeles que sujetan el tabaco.
![]()
Con el uso de vaporizadores el riesgo de cáncer se disminuye de forma considerable debido a que no hay combustión. Ocurre lo mismo con el consumo de waxs o cera resinas con grandes concentraciones de THC.
Por esto es importante resaltar que la marihuana no es cancerígena en sí misma. Al contrario, puede ayudar a tratar el cáncer y a sobrellevar las quimioterapias. Pero los componentes que se producen con su combustión sí pueden llegar a serlo, por lo que es mejor evitar fumar.
Produce mala memoria
Es algo típico que se asocie el consumo de esta planta con la pérdida de la memoria, pero esto es un más de los mitos sobre la marihuana. De hecho, la imagen estereotípica de un consumidor de marihuana es la de alguien olvidadizo y sin concentración.
Esto no es de todo falso. La marihuana reduce la capacidad de recordar a corto plazo y de fijar la atención. Pero esto es solamente durante el consumo o durante un breve período de tiempo después de él.

Con lo que sí puedes tener algunos problemas es con la retención de información. Pero aun usando marihuana por largos periodos de tiempo, este efecto solo se prolonga por dos o tres semanas máximo.
Además, la marihuana no afecta a la memoria a largo plazo, y es un hecho. Otros factores como la edad, la mala salud del sueño o el consumo de alcohol sí pueden afectar tu memoria. De todos modos, si empiezas a tener este tipo de dificultades, consulta al médico.
Induce al crimen
Este es otro estereotipo bastante extendido. La marihuana está asociada a la ilegalidad y el mundo del crimen justamente cuando es ilegal. En lugares donde no es ilegal y su consumo y cultivo se permiten, se asocia más a farmacias o a clubes.

En España, por ejemplo, está permitido el consumo de marihuana en lugares específicos y registrados para tal fin. El uso de la marihuana, entonces, se asocia a lugares con reglas, autosustentables y seguros.
Por otra parte, la marihuana no produce comportamientos violentos. Al contrario, es un depresor del sistema nervioso central. Esto quiere decir que tras su consumo excesivo difícilmente tendrás necesidad de cometer crímenes violentos.
Si quieres verlo desde una perspectiva más científica, la marihuana es una planta con sustancias activas. Eso simplemente. Consumirla no te hará cometer fechorías de manera automática ni te hará una mala persona.
Naturalmente, si las leyes de tu país dicen que consumir marihuana es un delito, obviamente al consumirla eres un criminal. Esta circunstancia se puede ver agravada si debes relacionarte en entornos criminales para conseguir cannabis.
Causa problemas respiratorios
La verdad es que fumar marihuana con pipas o en tabacos no es la mejor idea. Los rollings y la marihuana tras la combustión pueden generar sustancias dañinas para tus pulmones. Incluso pueden afectar la salud de tus ojos y de tu piel.

Pero esto no quiere decir que la marihuana en sí misma sea dañina para el sistema respiratorio. De hecho, diversos estudios indican que la marihuana puede ser beneficiosa para mejorar la función pulmonar. Pero solamente en los casos en los que se vaporiza o se consume en extractos.
Toda la marihuana es natural
El término natural es bastante controvertido cuando se trata de marihuana. Las especies más explotadas por lo seres humanos son las que más han sido modificadas genéticamente. Y no en un laboratorio, sino a través de cruces y selección.
Pero esta no es la realidad de la marihuana en todos los casos. Muchas sepas de marihuana han sido modificadas genéticamente en laboratorios para que produzcan un mayor efecto. Este tipo de plantas no solo pueden ser más potentes que la marihuana, sino que pueden ser altamente dañinas.

Su uso continuo y excesivo no solo puede causar síntomas físicos como vómitos, dolores de cabeza o mareos. También puede causar brotes psicóticos debido a su potencia unas 100 veces mayor que la de la marihuana natural.
El contenido de CBD de este tipo de marihuana es muy bajo, por lo que no hay un control para el THC. El CBD inhibe el THC e impide la ansiedad a causa de la falta del THC en el organismo. Además es un componente importante en las terapias con marihuana.
Las cepas de marihuana conocidas como K2 o falsa marihuana han sido fuertemente perseguidas por las autoridades sanitarias internacionales. Esto se debe a que estas cepas pueden convertirse en un problema de salud pública a corto, mediano y largo plazo.
Arruina tu salud mental
Aunque algunas cepas de marihuana puedan resultar dañinas para la salud mental, no todas las cepas son perjudiciales, este es uno de los mitos sobre la marihuana. El cannabis medicinal es usado para tratar distintos problemas de salud mental como la depresión, la anorexia nerviosa e insomnio.
Claramente, la marihuana o sus componentes para tratar afecciones mentales deben estar debidamente estandarizados. Además, lo más seguro es que no tengan efectos psicotrópicos y que ni siquiera esté indicada para fumar.

La marihuana también sirve como terapia para tratar casos crónicos de epilepsia infantil. Los extractos de marihuana pueden detener las convulsiones y equilibrar la química cerebral. En especial cuando los medicamentos tradicionales resultan inefectivos.
Los extractos de la marihuana para tratar la depresión debido a las enfermedades crónicas han dado muy buenos resultados. Pero los extractos de la marihuana no solo aportan mejoría en el campo de la química sanguínea. También lo aportan en el sistema inmune.
Los cannabinoides de la marihuana resultan beneficiosos para el tratamiento de enfermedades nerviosas y mentales porque no producen efectos secundarios. Además, son muy fáciles de sintetizar debido a que el cuerpo produce sustancias similares para funcionar adecuadamente.
Por otra parte, los cannabinoides no crean dependencia. Esto los hace muy efectivos para tratar las enfermedades mentales, porque no sólo no crean un problema mental satélite. Tampoco producen problemas renales o hepáticos.
La marihuana te ayuda a estudiar y hacer deporte
El consumo recreativo de marihuana no es el mejor aliado del rendimiento escolar o deportivo. Debido a sus componentes psicoactivos, puede afectar la memoria, la retención y la concentración. Especialmente en períodos inmediatos a su consumo.
De hecho, aun en lugares donde la marihuana es legal el consumo recreativo entre estudiantes puede alentar a la deserción escolar. Por esto, no es adecuado consumir marihuana antes de los 18 años. El consumo habitual anterior a esta edad tiene más posibilidades de crear adicción.

El consumo de marihuana tampoco es recomendable para hacer deportes. Esto se debe a que el THC relaja el sistema nervioso central. Además, en altas dosis, puede afectar la coordinación y la percepción.
Una alteración de la percepción y de la coordinación puede provocar accidentes durante actividades deportivas. En tareas que requieran gran coordinación o atención el consumo de marihuana está desaconsejado.
Sobre los problemas respiratorios asociados a los deportes, lo ideal es evitar fumar la marihuana. Fumar puede ser una forma accesible de consumir, sus efectos en los pulmones van desde la tos hasta la neumonía.
Mitos sobre la marihuana
Estos son los principales mitos sobre la marihuana. A través del tiempo y gracias a los diferentes desenlaces históricos que ha tenido muchos mitos se han creado en su entorno. Algunas son buenos y otros muy perjudiciales. Pero al ser un mito, no debemos preocuparnos en primera instancia, ya que no existen bases que lo comprueben. Además, muchas veces solo es una definición inconclusa.
Comentarios recientes