El saber ¿cómo trasplantar tu planta de marihuana? es fundamental para hacer progresar tu cultivo y mantenerlo en buen estado. Si quieres saber cómo trasplantar sin sufrir accidentes o dificultades, sigue leyendo.

Pasos para trasplantar tu planta de marihuana

Trasplantar es un proceso muy común en la jardinería. Consiste en trasladar la planta de marihuana a un recipiente con más volumen para que las raíces tengan más espacio. De no llevarlo a cabo, muchas especies pueden marchitarse y amarillear.

Las raíces son una de las partes más sensibles de las plantas de marihuana. Aunque trasplantar es fundamental, debes hacerlo con cuidado para no dañarlas. De lo contrario, las raíces de tus plantas pueden sufrir estrés y contagios.

Sigue leyendo y aprende cómo trasplantar las plantas de marihuana de una maceta a otra. Hay otro tipo de sustratos, pero al ser la tierra el más común, te brindamos la información propia de ella.

 

¿Cómo trasplantar tu planta de marihuana?

Consideraciones preliminares del trasplante de marihuana

Si vas a aprender a cómo trasplantar tu planta de marihuana por primera vez es importante que tomes en cuenta algunos detalles. El trasplante es un factor muy importante para conservarlas sanas. Si dejas al azar sus variables y todo puede terminar en desastre.

Para trasplantar adecuadamente debes llevar un control de la edad y las etapas por las que ha pasado tu planta. También debes considerar el espacio que necesitas y que no todas las plantas soportan las mismas condiciones.

Un trasplante adecuado en el tiempo preciso no solo puede revitalizar tu planta y permitirle el crecimiento que esperas. También puede ayudarte a predecir su crecimiento y a verificar el estado de las raíces si sospechas de algún problema.

Ten en cuenta la edad de la planta

La edad de la planta de marihuana, influye mucho a la hora de trasplantar. Cuando tu semilla ya ha germinado, debes ponerla en una maceta donde pueda absorber la humedad que necesita. De lo contrario, no podrá continuar creciendo y desarrollando su sistema radicular.

Cuando ya la planta ha alcanzado un tamaño mayor, debemos ponerla en otra maceta para que siga desarrollándose. Es necesario que las raíces cuenten con espacio para expandirse y con sustrato en abundancia para absorber nutrientes.

Aunque puedes trasplantar varias veces más antes de la floración, esta es la última vez reglamentaria para un trasplante. Si tu planta ha alcanzado un tamaño considerable o está en exteriores debes darle espacio para que siga creciendo; así desarrollará raíces fuertes.

 

¿Cómo trasplantar tu planta de marihuana?

Debes tener cuidado contra el estrés

El estrés es una condición propia de todos los seres vivos que se produce cuando hay cambios en el ambiente. Las plantas pueden superarlo fácilmente, pues al no poder moverse deben adaptarse a factores cambiantes.

El problema surge cuando las condiciones de estrés se mantienen en el tiempo. Pero también puede darse que las condiciones de vida simplemente no son viables para los individuos. Entonces las plantas pueden sufrir serios daños debido a problemas de adaptación.

Las plantas de marihuana tienen partes aéreas muy resistentes al estrés. La superficie de sus hojas es impermeable y puede aguantar heladas y lluvias continuas. Pero el sistema radicular no ofrece la misma resistencia y necesita condiciones más controladas.

Si quieres que tu planta tenga raíces fuertes, debes evitar exponerla a la luz y el aire. Ambos factores pueden causar muerte radicular por sequía o quemaduras. También debes proporcionarles espacio suficiente, de lo contrario pueden ahogarse entre ellas mismas.

También debes considerar el material de la maceta. La arcilla y el barro cocido son lo mejor cuando de macetas se trata porque emulan la naturaleza del sustrato. El plástico no resulta tan buena opción porque genera estrés negativo cuando las raíces entran en contacto con él.

Puedes evaluar el tamaño de la maceta

Las plantas de marihuana necesitan cantidades específicas de humedad para crecer sanas. Si tienen muy poca humedad, pueden secarse y morir. Si tienen mucha, pueden ser víctimas de las plagas o los hongos. En cualquier caso, el tamaño de las macetas juega un papel fundamental.

Para los tres trasplantes reglamentarios, hay tamaños específicos. Luego de la germinación, la planta necesitará protección extra para no ser víctima de los pájaros o los insectos. Para la etapa justo posterior a la germinación, trasplanta tu plántula a una maceta de 0,2 a 0,4 l de capacidad.

Tu planta puede estar a gusto allí por aproximadamente dos semanas. Esta maceta es la adecuada para el período de crecimiento. Entonces, tu planta recibirá períodos de oscuridad más largos que le permitirán formar sus ramas. La maceta para crecimiento debe tener de 2 a 3,5 l de capacidad.

Cuando tu planta ya agote esta maceta, tienes varias opciones. Puedes trasplantar al suelo, a otro recipiente o esperar por más replantaciones. Si vas a trasplantar a la maceta definitiva debe tener una capacidad de 6 a 11 l. Debido al margen tan grande, tienes muchas opciones.

Adición de nutrientes Orgánicos

Los nutrientes orgánicos son fundamentales para cualquier ser vivo. Pero las plantas productoras de semillas, flores y cogollos necesitan nutrientes especiales, cuando esperamos una producción considerable. Producir sabores y colores adecuados requiere de alimento adicional.

Las plantas son seres autótrofos que obtienen su alimento de la fotosíntesis. Pero también necesitan absorber sustancias beneficiosas del sustrato. Por eso, es importante brindarle abonos orgánicos  equilibrados a tu planta, y una excelente oportunidad para hacerlo es el trasplante.

El retrasplante también es una excelente opción si sientes que a tus plantas les faltan nutrientes. Un retrasplante puede producir algo de estrés, pero ofrece la pequeña ventaja de verificar el estado de las raíces.

En Madame Grow tenemos toda la gama de fertilizantes orgánicos para tu cultivo de marihuana,para que en cada fase del cultivo, ya sea con trasplante o sin él, puedas tener cubierto cualquier necesidad que tu plante requiera.

Como consejo adicional, te sugerimos enriquecer el agua y el sustrato, y verificar que estén libres de patógenos. La materia en descomposición y los contaminantes orgánicos y químicos pueden atraer plagas o dañar tu planta.

 

¿Cómo trasplantar tu planta de marihuana?

¡No todas las plantas son trasplantadas! 

Las ventajas y la importancia del trasplante no aplican para algunas plantas de marihuana. Estas plantas son las variedades autoflorecientes; debido a su genética, es mejor evitar trasplantarlas para evitar fallas de desarrollo.

Las plantas autoflorecientes crecerán bien si las trasplantas en su sustrato definitivo después de la germinación. Sólo debes cuidarlas de los ataques de los insectos o los pájaros. Casi cualquier especie dañina puede acabar con las plántulas de marihuana.

Materiales para el trasplante de Marihuana

Ya que conoces lo relativo al control de los factores, es hora de que sepas cómo trasplantar tu planta de marihuana. El proceso no tiene por qué ser tedioso o complejo, al contrario, es un paso rutinario y sencillo.

Para llevarlo a cabo solo necesitas seguir pautas de seguridad mínimas. En cuanto a los materiales, no se requiere nada muy complicado fuera de las macetas y el sustrato adecuado. Así que ¡no te preocupes y coloca tus manos a la obra!

Busca el material necesario

¿Cómo trasplantar tu planta de marihuana?

 

Para trasplantar tu planta necesitas macetas, sustrato y la planta que vas a traspasar.

Para mantener aséptico el proceso, solo necesitarás guantes de látex estériles, de ser posible. Si no los tienes, un lavado de manos riguroso bastará.

 

Debes asegurarte de que todos los implementos estén limpios. De lo contrario, el trasplante puede convertirse en un proceso dañino. Los productos de jardinería y las macetas pueden contaminarse fácilmente, por lo que debes tener cuidado.

Mantén una preparación previa

Luego de conseguir los implementos, debes preparar todo para el trasplante. Lo más importante es llevar a cabo un proceso limpio, rápido, aséptico y sin ninguna complicación. Los pasos para trasplantar son sencillos, pero debes seguirlos al pie de la letra.

Para trasplantar tu planta de marihuana, debes evitar regar la misma uno o dos días antes. De lo contrario, puedes tener serios problemas tratando de sacar el cepellón. O si el cepellón se deshace, puedes dañar las raíces tratando de reubicarlas.

Una vez que el sustrato esté seco, debes buscar un sitio adecuado al que puedas trasladar todos los implementos más la planta a traspasar. El primer trasplante es sencillo, pero conforme tu planta crezca, vas a necesitar más espacio.

Una vez que tengas todo lo anterior completo, debes asegurarte de que haya suficiente espacio en la nueva maceta. Poner la superficie de la anterior bien limpia y desinfectada sobre el nuevo sustrato puede ser de mucha ayuda. Así sabrás cuánto debes llenar la nueva maceta.

Extracción del cepellón y adición de sustrato

Y ahora viene el momento de la verdad, debes sacar el cepellón de su antigua maceta para colocarlo en la próxima. En este paso debes tener cuidado de no tocar las raíces. Y si las vas a tocar el cepellón, en todo momento debes hacerlo con los guantes de látex.

Ahora, pasa tus dedos entre el cepellón y la maceta para separarlos. Una vez que verifiques que el cepellón tiene poca humedad y que esté separado, puedes proceder. Si el cepellón no está lo suficientemente seco, mejor que dejes todo para otro día.

Para sacar la planta de la maceta, ubica el tallo entre las falanges de tus dedos anular y corazón. Ahora voltea la maceta e intenta retirarla suavemente con movimientos de muñeca. Sabrás que vas bien si una mitad del cepellón queda sobre tu palma y la otra sobre tus dedos.

Al sacarlo, ponlo sobre el agujero que quedó de la maceta anterior sobre el nuevo sustrato. Rellena el espacio sobrante con tierra, pero sin compactar mucho. Recuerda que las raíces necesitan algo de espacio extra para comenzar a cubrir la nueva superficie.

Riega y protege tu planta

cómo transplantar tu planta de marihuana

Una vez que el proceso esté listo, lo que queda es regar. Un regado enriquecido fortalecerá tu planta y ayudará a que las raíces se adapten a su nuevo sustrato. Trata de regular el pH para eliminar el estrés y evitar estímulos directos como corrientes de aire o luz directa.

 

Puedes usar diferentes productos para favorecer el crecimiento radicular. Como precaución adicional, usa Micorrizas y Trichodermas. Con ellos evitarás contagios y plagas oportunistas.

Como ves, trasplantar tu planta de marihuana es un proceso sencillo y necesario a menos que estés cultivando variedades autoflorecientes. Saber cómo trasplantar tus plantas de marihuana es fundamental para que tus plantas crezcan sanas y sus raíces se desarrollen adecuadamente.

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